Los Aplazamientos de Impuestos en Peligro de Extinción

El Pasado día 3 de Diciembre, el mismo día de su publicación entró en vigor el Real Decreto-Ley 3/2016 de 2 de Diciembre,  a excepción de las Modificaciones realizadas en la Ley General Tributaria, en relación a los Aplazamientos y Fraccionamientos, que entrará en vigor el próximo día 01 de Enero. En este decreto-ley  se adoptan medidas en el ámbito tributario dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y otras medidas urgentes en materia social.

El objetivo principal es la reducción del déficit público, no solo para cumplir con los objetivos fijados por la Unión Europea, sino, también para suavizar los efectos negativos que ejerce  este índice sobre la economía española.

El foco de atención se centra en el  Impuesto sobre Sociedades, los Impuestos Especiales sobre Productos intermedios, el alcohol y las bebidas derivadas y sobre las labores de tabaco, la Ley General Tributaria y el Impuesto sobre el Patrimonio (que se prorroga en 2017 -sin perjuicio de las normativas autonómicas-), además de aprobar la actualización anual de los valores catastrales.

Queremos centrarnos en lo relativo a las modificaciones llevadas a cabo en la Ley General Tributaria, en materia de aplazamientos y fraccionamientos de impuestos.

La modificación realizada en la Ley General Tributaria, entra en vigor el próximo día 1 de Enero de 2017, en el que se incorporan tres nuevos supuestos de inadmisión de aplazamientos así como fraccionamiento de deudas tributarias.

(Artículo 6. Modificación de la Ley 58/2003 de 17 de Diciembre, General Tributaria; Apartado 2 del Artículo  65)

                “e) Las Resultantes de la ejecución de resoluciones firmes total o parcialmente desestimatorias dictadas en un recurso o reclamación económico-administrativa o en un recurso contencioso-administrativo que previamente hayan sido objeto de suspensión durante la tramitación de dichos recursos o reclamaciones.

                  f) Las derivadas de tributos que deban ser legalmente repercutidos salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.

                  g) Las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades.

Las solicitudes de aplazamientos o fraccionamiento a que se refieren los distintos párrafos de este apartado serán objeto de inadmisión

Hasta ahora, tanto empresas como autónomos disponían de la posibilidad de aplazamiento en las cuotas resultantes a pagar en sus respectivas liquidaciones trimestrales, ahora, será necesario un estudio por parte Hacienda, donde una vez solicitado el contribuyente deberá probar que no ha cobrado las cuotas.

Además, se suprime la excepción que permitía, en determinadas circunstancias excepcionales, el aplazamiento o fraccionamiento de las obligaciones tributarias de los retenedores u obligados a realizar ingresos a cuenta.

Por tanto, a efectos prácticos, los aplazamientos en los impuestos están llamados a desaparecer, si bien, después de estas modificaciones en la Ley General Tributaria, han quedado derogados a un mero carácter testimonial, ya que concederlos no es voluntad del legislador, que como bien argumenta en el preámbulo del Real-Decreto recién aprobado

… “Se elimina la posibilidad de aplazamiento o fraccionamiento de los tributos repercutidos, dado que el efectivo pago de dichos tributos por el obligado a soportarlos implica la entrada de liquidez en el sujeto que repercute.”

Es por tanto ánimo del legislador no permitir que empresas y autónomos obtengan financiación indirecta a través del aplazamientos de los impuestos repercutidos y cobrados por las mismas.

Diciembre 2016.

CORNELLO ASESORES.